Junto con dar a conocer un lote de antecedentes que demostrarían que la investigación de la muerte del conscripto Pedro Soto Tapia no se encuentra agotada, el senador PPD Nelson Avila, la abogada Julia Urquieta y los padres de la víctima, anunciaron ayer que solicitarán la reapertura del sumario y la salida del ministro Manuel Silva Ibáñez como juez instructor de la causa.
Urquieta apuntó que también pedirán una serie de nuevas diligencias y sostuvo que es urgente la salida del ministro, pues "después de cinco años de investigación sin cumplir con los objetivos básicos de un sumario penal, que son la determinación del cuerpo del delito y los posibles responsables, difícilmente puede estar satisfecho".
"Creo -añadió- que eso demuestra que el objetivo de la justicia no se está cumpliendo y que este es un nuevo caso de impunidad, por lo tanto vamos a perseverar en búsqueda de verdad y justicia, y el martes vamos a pedir el cambio de ministro".
Avila, en tanto, dio a conocer los aspectos principales de la investigación que le encargó al ex detective Edgardo Molina y que se prolongó tres meses. En el informe, entre otras cosas, aparece una declaración de María Elena Yáñez, madre de Dagoberto Contreras, quien indica que el día que desapareció Soto Tapia, "me pude percatar que al retirar el bolso de mi hijo desde la alfombra del living, quedó una mancha oscura que podría ser sangre. Le consulté sobre el origen de la mancha, pero Dagoberto se negó a responder y dijo que no me metiera en sus cosas".
En la investigación también se consigna el protocolo de autopsia hecho por peritos del Médico Legal al cuerpo del recluta donde se señala que sufrió traumatismos en todo el cuerpo "y el corte de una arteria importante como puede ser la carótida provocada con alta prolijidad por arma blanca".