El celular de Carlita Ocha ayer no paró de sonar. Es que la estupenda maniquí cumplió 23 años y todo el mundo quería expresarle sus buenos deseos. Ella agradecida repetía: "ˇTe pasaste!, no pensé que te ibas a acordar".
A la hora de almuerzo sus padres la esperaban con la mesa puesta, para lo que sería la primera parte de una amena celebración. Claro que la apagada de velas sería más tarde. También la aguardaba impaciente María José, la chicoca que dio a luz hace más de un mes. En cuanto al "Negro" Piñera, tal vez se hizo presente con algún obsequio o al menos con un llamadito.
Más allá de la situación puntual con el padre de su hija, de si ambos se dieron un tiempo, Carlita está contenta con su vuelta a la pega. Regresó justo un mes después del parto y con una figura aún más espectacular. "Estoy feliz porque no me ha faltado trabajo, tengo ofertas para participar en desfiles de Santiago y también afuera", señaló al diario pop antes de comenzar con los brindis.