Como guatapique sonó la primera reunión entre el Gobierno y empresarios para evitar el parelé anunciado por los micreros. El Seremi de Transportes, Fernando Orellana, no pudo convencerlos de recular y, como están las cosas, el martes próximo el paro de unas 12 mil góndolas va.
Los empresarios agrupados en la Asociación Gremial Metropolitana de Transporte de Pasajeros están choreados porque aseguran que el Gobierno cambió a última hora las reglas del juego, poniéndole, a través de un decreto flash, más requisitos a la continuidad de las micros viejonas (del 91 y 92) con el fin de que salgan de circulación.
Manuel Navarrete, capo del piño que anunció el paro el viernes, se choreó porque "se desconoce el acuerdo del 2000". El Gobierno reaccionó y ayer quiso explicarle su decisión a los jaguares de las máquinas amarillas.
Pero la hora y media de reunión en la Seremi no sirvió de nada. "Hoy día claramente se está discriminando a los micreros... queremos mediciones iguales a las de los vehículos del 2002 para las máquinas del 91", aclaró Navarrete, haciendo hincapié que si el Gobierno no arregla el asunto, "no quedará otra que el paro; queremos dejar claro que este gremio no quiere conflictos, pero siempre y cuando se respeten acuerdos firmados con el ministro Carlos Cruz".
Todo indica que el paro va de todas maneras, ya que en La Moneda no quieren ablandar la posición, sino que endurecerse y dar de baja 2 mil microlias viejurris. El ministro de Transportes, Javier Etcheverry, habló golpeado: "Nosotros no podemos ceder ni transar en asuntos de contaminación".