La Cámara de Diputados aprobó hoy, por 73 votos a favor, dos en contra y una abstención, el proyecto que regula la suscripción de finiquitos ante notarios públicos, los cuales, actualmente -junto a los inspectores del Trabajo, oficiales del Registro Civil y secretarios municipales- son hábiles como ministros de fe para la realización de este trámite por el que se pone fin a la relación laboral.
"Nos parece muy positivo el amplio respaldo suscitado por este proyecto entre los diputados y esperamos que ello se traduzca en una rápida tramitación que permita tener una ley a la brevedad, ya que esta iniciativa indudablemente mejora la protección de los trabajadores al momento del despido", señaló el ministro del Trabajo y Previsión Social, Ricardo Solari.
La iniciativa, propuesta por un grupo de parlamentarios encabezado por el democratacristiano Rodolfo Seguel, aborda el problema que se presentaría en la suscripción de finiquitos ante notario, en cuanto a la exigencia de acreditar el pago de las imposiciones del trabajador antes de proceder a su despido.
La denominada "Ley Bustos-Seguel" declara nulo el despido de aquellos trabajadores cuyo empleador se encuentre moroso en el pago de sus obligaciones previsionales, debiendo acreditar la cancelación total de éstas para proceder legalmente al despido por cualquier causal.
En la discusión entre los honorables se concordó una fórmula para establecer la obligación de los notarios de exigir la presentación de los certificados que acrediten el pago de las cotizaciones del fondo de pensiones, de salud y de seguro de desempleo (cuando corresponda).