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| 31 de Julio de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Para darse ánimo se empipó con cognac boliviano "Transatlántico Terrestre", de 90 grados Por culpa del copete y los malditos celos mató a fierrazos a su mujer
José Novoa, de 50 años, conocido en el pasaje Samo Alto de la población Los Industriales I, no tiene por donde sacársela porque la mayor parte del vecindario fue testigo del horrendo drama de violencia intrafamiliar, que se inició cerca de las 07.30 horas de ayer. Dice la gente que a esa hora Novoa, más conocido en el barrio por su apodo de el "Palometa", llegó hasta su domicilio medio cufifo y luego de esperar que su hija se fuera al colegio, le echó la bronca a su mujer, Jeanette Marcela Oliva Osorio, de 30 primaveras. El tema de la discusión era la presunta infidelidad de la cónyuge. Al parecer Novoa, en el otoño de su life, se le había puesto entre ceja y ceja que lo engañaban y le exigió a su legítima esposa que le contara la pulenta y le entregar el nombre de su rival fornicador. Como no había tal y todas sus sospechas no eran más que fruto del climaterio y la ingesta de guarisnaque boliviano, sin gas, la rabia del hombre fue creciendo al no obtener al confesión de su pareja. Cuando su furia llegó al clímax y la sangre se le subió a la cabeza, agarró un fierro y golpeó a la Jeanette hasta dejarla inconciente. Al ver a su víctima en el suelo y con claros síntomas de autopsia, el "Palometa" entró en pánico y salió a la calle a pedir auxilio. Así llegó hasta una biblioteca pública en busca de un teléfono para llamar la ambulancia. La encargada dijo posteriormente que el hombre entró al sagrado recinto cultural con su ropa ensangrentada, con un tarro de pucitunga "Titikaka" de 90 grados en la mano y gritando que su mujer lo había engañado y que alguien tenía que morir por eso. Tras llamar a la ambulancia, José Novoa se devolvió a su casa, donde siguió dando la cuática. Su vecina Yannette Osorio intentó aplacar al gordo con una tira de Armonyl y un mate de coca, pero todos sus esfuerzos fracasaron. "Traté de calmarlo, pero me dijo que estaba tan furioso que quería matar a alguien y me pateó. Huí como pude y me encerré en mi casa", dijo la mujer a La Cuarta, aún temblando por la impresión. En ese instante llegaron los carabineros de la Tercera Comisaría, quienes detuvieron a Novoa, y personal del Servicio de Urgencia del Hospital Juan Noé. Estos trasladaron a la mujer, aún con vida, hasta la posta del centro asistencial donde minutos después falleció.
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