Un chofer de taxi y su esposa dueña de casa, habitantes de la villa Los Pinos de Chillán Viejo, se convirtieron en los nuevos compadres de Don Ricky y su señora, Luisa Durán, luego que éstos aceptaran apadrinar al séptimo retoño varón del matrimonio compuesto por Alejandro Fuentealba Esparza y Marioli Anticán Estrada.
Gabriel, el ahora famoso ahijado, celebró el pasado wikén su primer año de vida, en un brillo inédito realizado en la Iglesia Mormona de la ciudad. Entre los invitados estaban el gobernador de Ñuble, Patricio Huepe, y su esposa, quienes representaron al Presidente, además de los alcaldes de Chillán y Chillán Viejo, Aldo Bernucci y Julio San Martín, y la comunidad local de ese credo.
Un sitio especial se asignó a la representación de Carabineros que encabezó el prefecto de Ñuble, teniente coronel Carlos Espinoza, más dos funcionarios de verde, una policía y otro carabitate que atendieron el nacimiento de Gabriel la noche del 27 de julio de 2001, al atrasarse la llegada de la ambulancia.
Presidió la ceremonia el obispo mormón de Los Copihues, Hernán Ferrada, e imploraron la bendición el padre, el tata y dos tíos del pergenio, tras lo cual los presentes se tiraron de hacha al cóctel.
Gabriel recibió una libreta de ahorro con 50 lucas a nombre de sus padrinos, además de una importante cantidad de vestuario, a lo que se sumaron regalos de los asistentes.