Los empresarios más bacanes, sólidos, positivos, dinámicos y buenos con los empleados fueron galardonados, en el Teatro Municipal de Santiago, con el prestigioso premio Icare.
Este año, el elegante galvano dorado cayó en las manoplas de Pedro Ibáñez, Cecinas Llanquihue -la del chanchito bonachón- y el director de orquesta Fernando Rosas.
Ibáñez, ungido como empresario top one, se ha destacado por llevar exitosamente las riendas de su empresa de conservas Corpora S.A. y, como si fuera poco, tirar p'arriba la Universidad Adolfo Ibáñez y la cadena de hoteles Explora.
En la categoría Empresa, el galardón fue para Cecinas Llanquihue, industria familiar de la ciudad del mismo nombre que lleva nada menos que cien años produciendo jamones, longas y lomos kassler al mejor estilo alemán, oj, oj.
El destacado director de orquesta y fundador de fundaciones musicales, Fernando Rosas, ganó un premio especial por desarrollar en un área atípica las mejores técnicas empresariales. En la premiación le llovieron los aplausos por su gran obra: Aumentar de 3 a 108 las orquestas juveniles del país, en tan sólo diez años.