TALCA.- Una odisea digna de un cuento vivieron dos mujeres que por tratar de proteger un bote del repentino aumento del caudal del río Maule, quedaron aisladas y debieron esperar siete horas casi desnudas antes de ser rescatadas.
El hecho ocurrió el lunes en la tarde en el sector La Puntilla, 30 kilómetros al surponiente de Talca, donde viven Johana Fuentes, de 31 años, y su sobrina Sofía Vega, de 14. Ambas se percataron, de pronto, que el caudal del Maule comenzaba a aumentar vigorosamente, luego que desde el embalse Colbún comenzaran a evacuarse 650 metros cúbicos de agua por segundo.
Pasadas las siete de la tarde decidieron trasladar un bote de madera que se encontraba en la ribera del río hasta un sector más seguro. Sin embargo, una vez que estuvieron a bordo, quedaron a la deriva luego que se les quebrara una de las chumanceras, que son las que dan el apoyo a los remos para poder maniobrar.
La frágil embarcación fue arrastrada por la corriente y sus dos ocupantes no tuvieron más remedio que desprenderse de casi la totalidad de sus ropas y lanzarse a las frías aguas para nadar hasta la orilla.
Tras luchar contra el caudal sólo pudieron alcanzar un islote que se forma al confluir los ríos Claro y Maule. Desde allí pidieron ayuda a gritos a unos lugareños que se encontraban al otro lado, a unos 70 metros de distancia.
Los campesinos avisaron a Carabineros del retén del Colín, comuna de Maule, los que solicitaron ayuda a Bomberos de Talca y a personal del GOPE. Rápidamente se armó una patrulla que llegó minutos antes de las dos de la madrugada. Tras varias maniobras, las dos mujeres fueron rescatadas casi empaladas de frío y con un susto de este porte.