Esta vez no hubo neumáticos quemados, trifulcas, ni detenidos. La pelea por la Ley de Pesca se acabó y con esa tranquilidad de por medio, Don Ricky saltó al abordaje con destino a Pancho, donde timbró con su firmoca la norma que extiende por 10 años las actuales condiciones para el trabajo en la mar por parte del sector artesanal e industrial.
El brillo se desarrolló en la tradicional Caleta Portales, en el puerto, donde aterrizaron también el ministro de Economía, Jorge Rodríguez, y parlamentarios.
La también denominada "Ley Corta de Pesca", porque al final de la década se considera crear una normativa definitiva para el sector, establece los límites máximos de captura por empresa.
Lagos le puso colorete a la importancia que tendrá la legislación para el desarrollo del sector, pese a los tiras y aflojas en el parlamento durante su tramitación, donde desde la Concerta salieron varios trapitos al sol.
Las autoridades destacaron que es la primera iniciativa contenida en la agenda pro crecimiento que impulsa el Ejecutivo, donde entre otras pomadas los pescadores artesanales podrán hacer sentir su voz en el Consejo Nacional de Pesca. También se les asegura a los trabajadores el uso exclusivo de las primeras cinco millas costeras desde la V hasta la XII Región.