De todas las tiendas políticas salieron voces ayer en favor de dar luz verde a las iniciativas en favor de la agenda de probidad, tras los shows del último tiempo con en el caso coimas a la cabeza.
El compromiso de los titanes es hacerla cortita en el cabeceo de las iniciativas, donde el aumento de las remuneraciones del gabinete y del propio Presidente de la República, sumado a las platas destinadas a Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), son parte de las pomadas contra la corruptela.
"También le planteamos al Gobierno que simultáneamente con ese proyecto se tramitará otro que transparentará los traspasos de recursos públicos a organismos no gubernamentales y en esto quiero dejar muy claro la posición de Renovación Nacional. Nosotros no tenemos ningún problema con los organismos No Gubernamentales en general, pero tenemos un tremendo problema con la falta de transparencia en la forma en que el Estado chileno le entrega recursos", aclaró el tarro con más duraznos de RN, Sebastián Piñera.
Por su litrolio, el capo de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Pablo Lorenzini, señaló que este "es un proyecto bastante potente. Nunca se había hecho en Chile, ya que aquí afecta a cientos de empresas y organizaciones, y sobre todo que son miles de millones de pesos, por lo tanto no son sólo aquellas organizaciones no gubernamentales, ya que hemos incluido a aquellas sociedades anónimas cerradas y que reciben diversos beneficios económicos".