El titular del Segundo Juzgado del Crimen de Talcahuano, Carlos Aldana, resolvió dejar en libertad por falta de méritos a los padres de un lactante que el jueves ingresó muerto al Hospital Las Higueras de ese puerto. Los dos jóvenes, identificados como Emilio y D. Nicolich, de 21 y 17 años, fueron detenidos el mismo día bajo la sospecha de presunto parricidio, ya el pequeño había llegado anteriormente al mismo mismo centro asistencial con un brazo fracturado.
Además, según fuentes cercanas a la diligencia que realizó la policía en el campamento ubicado en el Puente Peral, donde vive la pareja, en la oportunidad algunos paisanos dijeron que ésta se molestaba con el bebé porque no los dejaba dormir con sus llantos.
Los antecedentes proporcionados al tribunal por el Servicio Médico Legal (SML) demuestran que el lactante falleció por asfixia y no a causa de golpes o traumatismo provocados por terceros.
De acuerdo con la primera información, la joven madre zíngara llegó hasta la asistencia pública llevando en su brazos al pequeño, identificado como Hugo Nicolich, para que recibiera atención médica.
Sin embargo, al ser examinado por el pediatra de turno, ésta descubrió que estaba muerto. El hecho de que el niño había sido atendido en el mismo lugar el 15 de noviembre por presentar una lesión en su brazo, motivó al profesional a denunciar el caso ante la policía.