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| 11 de Noviembre de 2003 | |||
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Entran a los predios y les comen hasta el cilantro a paisanos de Putre Aymaras asustados con guanacos golosos El problema tiene su origen en la sequía, que este año cumple su segundo ciclo en esa zona ubicada por sobre los 2.500 mil metros de altura, lo que ha obligado a los animalitos bajar hasta los campos, haciendo sumbar todo lo que les sirva para llenar la guatita, incluídas las hortalizas que los campechas cultivan para su propio consumo. El secre regional ministerial de Agricultura, Ricardo Porcel, anunció que está en trámite la licitación de un estudio que servirá para cuantificar la cantidad de animales que existe, ya que el último censo de guanacos es de 1987 y de los tarucas no hay registro. Una vez obtenidas estas cifras, se determinará un plan de manejo sustentable similar al programa aplicado con la vicuña en el altiplano. El censo de estas dos especies partirá el 25 de noviembre y podría durar 25 días. Se espera repetirlo el próximo año, durante otro ciclo biológico, para ver su comportamiento. Asimismo, las autoridades están a la espera de que el Consejo Regional autorice la ejecución de un proyecto para cercar predios y hacer un manejo sustentable del guanaco. El problema es que, habitualmente, los terrenos no tienen cierres, lo que facilita que cualquier especie silvestre se meta sin obstáculos y arrase con que tiene frente a sus ojos. También el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (Indap) analiza la posibilidad de aprobar una línea de crédito para que los campechas tengan billete y puedan cercar. Las zonas más afectadas por la acción de los guanacos y los tarucas son Saxámar, Chapiquiña y Socoroma. Por su parte, la diputada Rosa González propuso en un proyecto de acuerdo en el Congreso, para que se estudie la posibilidad de traslado de una parte de estas especies a otras regiones del país, donde existan antecedentes zoológicos de su presencia en tiempos pasados.
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