Sin duda que ser el goleador de su equipo es algo para celebrarlo, pero ser pichichi de su selección en un torneo a nivel continental, es para gritarlo con fuerza y, además, quedar para siempre con los ojitos blancos con sólo recordar esa hazaña.
Obviamente que han sido muchos los jugadores criollos que alguna vez soñaroncon ganar ees cartel de "rompe redes"
Pero en la historia pelotera de Chilito lindo, el que la lleva en estas lides es el mítico David Arellano, quien en la Copa América disputada en Uruguay en 1926, fue el capo con 7 dianas, seguido por su compipa Guillermo Subiabre, con 6. Tuvieron que pasar 11 añelis para que recién un compatriota volviera a estar por sobre los demás. En la Copa de 1937 realizada en Argentina, fue Raúl Toro quien se llevó la mirada de todos al marcar, y al igual que David Arellano, 7 pepas. Luego llegaron los nombres de Francisco Molina con 7, pero en la Copa América de Perú en 1953; Enríque Hormazábal en 1956 con 7 goles; y Jorge Peredo con 4 en la Copa de 1979 jugada en Paraguay.
Ahora que se acerca la edición a jugarse en Perú, es el "Chamagol" quien tendrá que dejar bien en alto el nombre de los pichichis criollos. Eso sí, el ex colocolino tendrá que batallar más de la cuenta para poder quedarse con el trofeo del más goleador, pues al frente tendrá jugadores de la talla del garotiño Luis Fabiano, y los siempre complicados astros argentinos, que, sin dudarlo, siempre llevan el favoritismo en estas competencias.
Sólo nos queda esperar que la magia goleadora del "Chamagol" diga presente en esta nueva edición copera.